Enfadarse o no enfadarse… enfádate hombre. Muchas veces tachamos a ciertas emociones cómo “malas”, por las sensaciones desagradables que nos provocan. Sin embargo, cada emoción cumple su función, hoy hablamos del enfado, de su función, de aceptarlo y gestionarlo de manera adecuada, porque no queremos parecernos a un fife. Somos humanos y somos lo suficientemente complejos como para aceptarlo.