🧑🌾El azafrán, conocido como el ‘oro rojo’, mueve cada año cientos de millones de euros en el mercado internacional, siendo una de las especias más cotizadas del planeta, debido a la complejidad de su cultivo, su escaso rendimiento y su enorme valor gastronómico. En ese tablero global, Irán es el auténtico líder del sector, acaparando un 90% de la producción mundial, convirtiendo este cultivo milenario en un activo estratégico para sus exportaciones agrícolas. En segunda posición, aunque lejos, aparece España, segundo mayor productor, y referente histórico en calidad y comercialización. Pero mientras Irán mide su producción en centenares de toneladas, el azafrán español sobrevive apoyado en pequeñas explotaciones, que además se han visto reducidas en los últimos años, hasta rondar los 500 kilos al año de cultivo.
🪖Pero la guerra en Irán abre un nuevo escenario, no para que España se convierta en el principal productor, algo imposible, pero sí para que se impulse la producción nacional, con un cultivo que podría ganar valor en el actual escenario. No se llegará a las 150 toneladas anuales que se cultivaban a principios del siglo XX, pero sí es una oportunidad para romper la tendencia de las últimas décadas, en las que no ha dejado de perder espacio e importancia.
🇪🇸Son muchas las causas que están detrás de esta caída del azafrán en España, como recuerdan desde la organización agraria Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos. Por un lado está la demanda estacional del cultivo, la intensa demanda de mano de obra en un periodo de tiempo muy concentrado, la falta de avances innovadores, la falta de apoyo institucional y, sobre todo, la presión del azafrán procedente de otros países, disponible a precios inferiores.