¿Alguna vez has encontrado algo maravilloso sin estar buscándolo? A eso le llamamos Serendipia: un hallazgo valioso e inesperado que ocurre mientras estamos distraídos en otras cosas.En este episodio exploramos cómo Dios llega a un mundo que, como el nuestro, está demasiado ocupado en lo suyo. Basados en Lucas 2:1–20, descubrimos que para encontrarse con lo divino no hay que ser "especial", sino simplemente estar despierto. Dios no solo visita a quienes lo esperan con ansias, sino también a quienes siguen caminando sin entender del todo el camino.Si sientes que vas por la vida en piloto automático, detente un momento. Redescubramos juntos esa verdad que ya está escrita, pero que aún tiene el poder de sorprendernos.