Hay una bendición que el mundo nunca entenderá.
Vivimos pensando que ganar es acumular, pero Jesús nos enseñó que la verdadera riqueza no está en lo que retenemos, sino en lo que somos capaces de entregar.
Dar no transforma a Dios. Nos transforma a nosotros.
Cada acto de generosidad rompe un poco más el egoísmo, el miedo y la ansiedad, mientras Dios va formando en nosotros el carácter de Cristo.
Porque la mayor bendición de dar no es lo que vuelve a tus manos, sino lo que Dios hace en tu corazón.
Hoy, antes de pensar en cuánto puedes dar, pregúntale al Señor:
¿A quién puedo bendecir hoy con mi tiempo, mi perdón, una palabra de ánimo o una ayuda práctica?
Quizá ese pequeño acto de obediencia sea el comienzo de un gran milagro en la vida de alguien… y también en la tuya.
Las lecturas son:
2 Reyes 17:1 - 18:12
Hechos 20:1-38
Salmo 148:1-14
Proverbios 18:6-7
00:00 Intro Promesa
00:43 Promesa 181
20:25 2Reyes 18
36:20 Hechos 20
46:54 Salmos 148
52:59 Proverbios 18
56:06 Testimonio
www.wenddyneciosup.com
Sígueme en mis redes como @wenddyneciosup
--
Descubre si tu marca aparece (o no) cuando la IA recomienda soluciones. Únete al reto gratuito de 3 días de HubSpot — regístrate aquí: https://hubs.la/Q04fn0pB0
Distribuido por: Genuina Media
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.