Se reivindica: si "Joaquín Sabina o Joan Manuel Serrat" dicen lo que quieren, pues él es "igual de libre que ellos".
Este miércoles, 18 de marzo, Pitingo estrena en el Circo Price de Madrid un espectáculo de una magnitud como pocos. Veintiún artistas en el escenario "de todas las partes del mundo" arroparán al gran cantaor flamenco. El creador de la Soulería vuelve a mostrar su talento para la fusión de géneros, un gran gesto de humildad ante el arte mismo.
Pitingo pasó por la sección 'No te Equiwokes' de La Trinchera de Llamas hace unos días. Iba de camino a los ensayos de este nuevo montaje, Pitingo y punto.
Al darle la bienvenida al programa, bromeaba: "La verdad es que yo no me equiwoco". Y es que Pitingo ha plantado cara a los intentos de cancelación que ha sufrido y en redes sociales es batallador contra todo lo que huela a woke, progre o políticamente correcto.
Su nuevo disco es un homenaje a Carlos Vives, Juan Luis Guerra, Gloria Estefan o Jon Secada. Nos contaba que ha estado mucho tiempo viviendo en Latinoamérica, conviviendo con México, Santo Domingo, Costa Rica, Puerto Rico...". Pitingo se reivindica como mestizo, "hijo de gitano y guardia civil" y en esta nueva aventura musical lo pone en valor: "Hay gente americana, gente latinoamericana, de todo tipo de razas. Gitanos, no gitanos, mulatos, afroamericanos, afroespañoles, de todo, la verdad. Y estoy feliz y son mi familia".
Es un planteamiento muy 'no te equivoques', ahora que quieren enfrentarnos con nuestros hermanos mexicanos, le preguntamos. "Exactamente", dice, "eso es lo que nos quieren imponer, el que fueron exterminados. No: si estuviesen exterminados, no estarían cantando ahí conmigo. Somos hermanos", comenta. El artista dice que no se mete en algo que ocurrió "hace 400 años", pero sí sabe "que tenemos muchísimo en común y que la gente de Latinoamérica nos ama de verdad. Hay una parte pequeña que ha generado hispanofobia, porque yo lo he vivido allí y te hacen esas preguntas, pero son los menos, te lo puedo asegurar". Y concluye: "Lo que hacemos en el escenario es que vean que tenemos muchísimo más en común, culturalmente, históricamente, musicalmente".
Sobre la conquista dice "lo único que sí sé es que históricamente es bueno, que allí casi todos los apellidos son españoles, que tienen un idioma que compartimos, que es el español, maravilloso, y una cultura maravillosa, son católicos, cristianos. Y vuelvo a repetir: nos adoran y nosotros a ellos. Voy continuamente a México y es falso que nos odien".La cancelación en Murcia
Nos cuenta que desde el Ayuntamiento de Murcia orquestaron una campaña "pagada", porque "salió por todos lados y te dabas cuenta de que los perfiles eran todos creados el mismo día", para que su actuación fuera un fracaso, "intentaron hacer un boicot". Por suerte, dice Pitingo, "tengo un público muy fiel y la plaza de toros se llenó hasta la bandera".
Comenta: "Ahora todo el mundo es fascista. Sí, aquí en España somos todos fachas, fascistas y me duele, porque esa es una palabra que tiene una importancia muy grande, muy dura. Ha hecho mucho daño, como el comunismo. En cuarenta y cinco años que tengo no la había escuchado de esta manera, para insultar. Me da pena". Con humor, comenta: "Pero bueno, hay que bregar con ello". Y más en un gremio que intenta no salirse del tiesto.
Se reivindica: si "Joaquín Sabina o Joan Manuel Serrat" dicen lo que quieren, pues él es "igual de libre que ellos".
Y aunque Madrid "fue quien me levantó", dice, "de Madrid al cielo", con este espectáculo tiene ya cerrada una gira: "luego haremos América, Latinoamérica y Europa, por todos lados". Un directo que conecta con la emoción desde lo mínimo, lo íntimo, a la fiesta con palmas y guitarras.