Carlos Cuesta (Gijón, 1971) es un viejo compañero de fatigas, y lo digo en un doble sentido. Primero, es como yo periodista y, como yo, inició su carrera en esa magnífica escuela que es y sigue siendo Expansión, el diario económico fundado por Juan Pablo de Villanueva en 1986. La vida nos ha llevado luego por derroteros diferentes y, mientras a mí me traía a THE OBJECTIVE, a él lo llevaba al Grupo Libertad Digital, del que es director adjunto y una de las caras más reconocidas.