Últimamente escucho a demasiados artistas que llevan uno o dos años currando en serio —creando, publicando, moviéndose, intentando vender— y como no ven fuegos artificiales inmediatos, les entra la duda existencial.
Y entonces aparecen las frases de siempre, que ya podrían venir impresas en una camiseta:
“El mercado no valora lo que hago.”“La gente no entiende mi obra.”“Hoy en día solo se vende lo comercial.”Y mi favorita, la reina del drama: “A estas alturas ya debería estar vendiendo más”. Gracioso.
¿De verdad?
¿Y quién te dijo eso?