En este episodio hablamos de uno de los grandes protagonistas del cuidado de la piel: el colágeno. Todo el mundo ha oído hablar de él, pero no siempre se entiende bien qué es, qué función cumple o qué podemos hacer realmente para conservarlo y estimularlo. Para aclararlo con rigor, nos acompaña Estela de Abajo, directora de ESTELA Belleza.
La charla comienza por lo esencial: el colágeno es una proteína estructural clave para la piel. Junto con la elastina y el ácido hialurónico, forma la red que aporta firmeza, resistencia, elasticidad y densidad. Cuando esa red está fuerte, la piel se ve más tersa, turgente y luminosa; cuando se deteriora, aparecen signos como arrugas, flacidez y pérdida de densidad.
También se explica algo importante: el colágeno empieza a disminuir de forma natural a partir de los 25 años, y esa pérdida se acelera con el tiempo, especialmente en etapas como la menopausia. Pero no solo influye la edad: también lo degradan factores como la exposición solar sin protección, el tabaco, el estrés oxidativo o una alimentación pobre en nutrientes. Es decir, el colágeno no solo “se pierde porque sí”: también depende mucho de cómo vivimos y cuidamos la piel.
A partir de ahí, el episodio se centra en una pregunta práctica: ¿se puede estimular? La respuesta es sí, pero con matices. Se habla de la importancia de una buena alimentación, con proteínas de calidad, vitamina C, zinc, cobre y antioxidantes, además de protegerse del sol, evitar el tabaco, hidratar bien la piel y reducir excesos de azúcar que favorecen la glicación. Y, por supuesto, se repasan técnicas estéticas con evidencia para estimular colágeno, como el microneedling, la diatermia o la radiofrecuencia fraccionada, subrayando que no solo importa el aparato, sino también cómo se aplica.
Además, se aborda el papel de la medicina estética, con tratamientos inyectables como el ácido poliláctico, la hidroxiapatita cálcica o la policaprolactona, que no buscan rellenar, sino activar los fibroblastos para generar colágeno nuevo. La idea central es clara: la mejor estrategia suele estar en la combinación bien pensada de recursos.
Y llega una de las dudas más comunes: ¿funciona el colágeno oral? Aquí se responde sin humo: no es magia, pero tampoco placebo. Cuando se usa colágeno hidrolizado en forma de péptidos, bien formulado y acompañado de cofactores como vitamina C, zinc, ácido hialurónico y antioxidantes, puede ser una ayuda interesante. Eso sí: se plantea como refuerzo, no como atajo ni solución milagrosa.