En este episodio de La ingeniería es humana viajamos hasta San Francisco para analizar uno de los casos más incómodos —y más interesantes— de la ingeniería moderna: un rascacielos de lujo que no se cayó… pero empezó a hundirse y a inclinarse.
¿Qué pasó realmente?
¿Fue un fallo de diseño?
¿Un problema del terreno?
¿O una suma de decisiones técnicas tomadas en un contexto real, con información incompleta y presión por avanzar?
En este capítulo exploramos la parte técnica del caso —suelo, cimentación, comportamiento estructural— pero, sobre todo, la parte humana: cómo se toman decisiones en proyectos complejos, cómo se gestiona la incertidumbre y qué pasa cuando la realidad no se comporta como el modelo.
Porque la ingeniería no va solo de números.
Va de personas, responsabilidad y aprendizaje continuo.