Déborah tenía 21 años cuando se pierde su pista la tarde del 30 de abril de 2002, ese día había salido a correr por la playa. Pasarían otros diez hasta que el 10 de mayo localizaran su cuerpo, estaba desnuda en una cuneta de la carretera que va a O Rosal, a unos 40 kilómetros de Vigo, un lugar que, según dicen, ya había sido rastreado con anterioridad.Más de dos décadas después, entre innumerables relevos policiales, archivos judiciales y hasta una exhumación, el entorno de la víctima cree que una mano negra ha tratado de enterrar la verdad desde el prinicipio, por eso pide que entre en escena la UCO para intentar reflotar la investigación. Analizamos el caso con. Ramón Bañuelos, exjefe de investigación de la Ertzaintza, Carlos Bassas, escritor especializado en novela negra y la victimóloga Devi Yerga.