Están pringados hasta el cuello.Y la familia entera.Y es que las hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero cobran un «impuesto revolucionario» a las empresas y comerciantes que querían contactar con su padre.En una auténtica jugada de «hijas de papá», usaban los contactos políticos de su padre como gancho para su «negocio». Vamos, un lobby de manual. Eran las lobbistas del lobbista.Laura y Alba Rodríguez Espinosa, las hijas de Zapatero, establecieron su agencia de comunicación, Whathefav, como un acceso privilegiado a los influyentes círculos que frecuentaba su padre.