El esperpento de la izquierda, y de los socialistas en particular, no deja de aumentar.
Tanto en política internacional como en la nacional.
En clave europea, Pedro Sánchez y toda la izquierda y ultraizquierda han sacado pecho por la derrota del exprimer ministro Viktor Orbán en Hungría, cuando el ganador, Péter Magyar, es de derechas, pasó 22 años en el partido de Orbán y es nacionalista, conservador y cristiano. Vamos, un «facha» para esos españoles zurdos que no tienen argumentos. un sinsentido.
Pero en lo nacional, la cosa tampoco mejora.