Semana dura, durísima, para Pedro Sánchez.En solo cinco días, el marido de Begoña se enfrenta a lo peor de su gestión al frente del Ejecutivo: corrupción, ineficiencia, sectarismo, mentiras y mucho caradurismo.Por un lado, se cumplen 100 días desde la tragedia de Adamuz sin que los máximos responsables hayan asumido ninguna responsabilidad política —los jueces tendrán que determinar si existen responsabilidades jurídicas—. Una centena de días en los que ha habido muchas excusas y falsedades por parte del Gobierno de Sánchez, pero ninguna dimisión. Ni del ‘ministro tuitero’ Óscar Puente ni de ninguno de los principales cargos de Adif. El dolor de las víctimas y familiares de las víctimas se la suda.