El acuerdo político alcanzado entre la UE y el Reino Unido sobre Gibraltar y su estatus, pendiente desde el Brexit, incluye, entre otras, el derribo de la verja para crear una zona de prosperidad compartida y controles dobles de entrada y salida. Un "tratado histórico" y un "enorme éxito para el campo de Gibraltar, para Andalucía, para España y para Europa", afirma el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, en el informativo 24 Horas de RNE, en el que España no hace ninguna concesión para su soberanía. "Cambiamos la relación entre Gibraltar y el campo de Gibraltar con una apuesta por la convivencia y por la prosperidad y la riqueza compartida", señala el ministro. Albares ha puesto fecha al fin de la verja: está previsto que todo esté "a punto antes del verano". "Las obras de acondicionamiento", comenta, "han empezado ya esta misma semana". El tratado tiene que ser todavía ratificado por el parlamento británico y por la Comisión y el Consejo europeos, y anima "a todos los partidos españoles" a votar a favor, especialmente al PP. Sobre este, señala que no entendería si votara otra cosa porque los representantes 'populares' implicados -la Junta de Andalucía y los alcaldes de las localidades cercanas-, dice, le han mostrado en todo momento su apoyo. "No me imagino que nadie votase en contra de un tratado que es histórico", asevera.
¿Qué implicaciones tiene para España? El ministro Albares habla de "tres ejes": el de la libertad de personas y mercancías con la caída de la verja; evitar las desigualdades y la dispersión, con un impuesto indirecto similar al IVA que iniciará en el 15%; y obligar a Gibraltar a situarse en los estándares europeos en materias como las de medioambiente.
Escuchar audio