El análisis de hechiceros y brujas aborda desde el éxito de The Magicians hasta las tensiones internas en el legendario rodaje de Embrujadas.
La sección de hoy en el programa número 300 se sumerge en el fascinante mundo de la magia en la televisión, planteando de inicio una disquisición casi filosófica sobre la diferencia entre una maga y una bruja. Mientras los colaboradores debaten si la distinción reside en la intencionalidad o en el origen de sus poderes, surge una mención cómica al acrónimo MAGA (Make America Great Again), evidenciando cómo la cultura popular y la política a veces colisionan de forma inesperada. En este sentido, la libertad de cátedra de los tertulianos permite abordar estos temas con la ligereza necesaria, pero sin perder de vista la tradición narrativa de estos personajes en la pequeña pantalla.
El repaso comienza con la serie británica Merlín, emitida entre 2008 y 2012 por la BBC. Esta producción se centra en la adolescencia del mago, presentándolo como un joven rebelde que debe lidiar con sus poderes en un entorno donde la magia está prohibida. Es una propuesta que, a pesar de su tono juvenil, logró captar la atención de una audiencia amplia durante cinco temporadas, explorando el crecimiento personal y el destino. No obstante, la nostalgia lleva a los presentes a recordar con mayor fervor la miniserie Merlín de 1998, protagonizada por Sam Neill. Esta obra es ensalzada por su reparto estelar, que incluía figuras de la talla de Isabella Rossellini y Helena Bonham Carter, y que se convirtió en un hito de las tardes de sábado en Telecinco.
Posteriormente, la conversación se traslada a The Magicians, una serie de Syfy disponible en Amazon Prime que destaca por su legión de seguidores. A través de la figura de Quentin Coldwater, la trama subvierte los tropos clásicos de la fantasía universitaria, ofreciendo una visión más cruda y adulta. Los colaboradores subrayan la importancia de los foros y las comunidades digitales en el éxito de este tipo de productos, que logran sobrevivir gracias a la fidelidad de sus fans. Es un claro ejemplo de cómo la pasión del espectador puede sostener una obra a lo largo de cinco temporadas en un mercado tan competitivo como el actual.
Uno de los momentos más destacados del audio es la mención a The Witcher en Netflix, especialmente por la figura de su protagonista original, Henry Cavill. Se alaba su faceta de nerd orgulloso, capaz de montar su propio ordenador o pintar figuras de Warhammer 40.000, lo que le otorga una autenticidad inigualable frente a otros actores de Hollywood. La crítica hacia la plataforma es palpable al comentar los cambios en el reparto, sugiriendo que la pérdida de Cavill es un golpe difícil de superar para la franquicia. Esta defensa del talento genuino y del respeto por el material original es una constante en la crítica cultural más exigente.
La estética gótica hace su aparición con Penny Dreadful, una serie que, a pesar de su corta duración de tres temporadas, es recordada por su excelencia visual. Producida por Sam Mendes y con la dirección de Juan Antonio Bayona en sus inicios, la serie entrelaza personajes clásicos del terror victoriano con una maestría que pocas veces se ve en televisión. Es lamentable que producciones de tal calibre no logren una mayor continuidad, pero su impacto estético perdura como un referente de calidad cinematográfica en formato serial.
No podía faltar la mención a Embrujadas (Charmed), la serie de las hermanas Halliwell que marcó a toda una generación. Más allá de los efectos especiales y las tramas sobrenaturales, el audio deja entrever las tensiones internas entre las actrices, como Alyssa Milano y Shannen Doherty, que a menudo superaban la ficción. Aun así, el Poder de Tres sigue siendo un concepto icónico de la cultura pop de finales de los noventa, demostrando que las brujas buenas también tienen un hueco privilegiado en el corazón del gran público.
El tono se vuelve más jocoso al hablar de Sabrina, cosas de brujas, destacando su doblaje al castellano, que incluía referencias localizadas a cantantes y personajes españoles, una práctica habitual de la época que hoy se mira con cierta extrañeza pero mucha simpatía. La anécdota sobre la cantante Sabrina Salerno y su interacción en redes sociales con uno de los colaboradores añade un toque de humor personal a la sección, recordándonos que la televisión es, ante todo, un espacio para el entretenimiento y la conexión humana.
Finalmente, se mira hacia el futuro con el anuncio de la nueva serie de Harry Potter para 2027, que promete adaptar cada libro en una temporada independiente. Ante este horizonte de grandes presupuestos, los tertulianos no olvidan las raíces de la televisión patria, citando con humor reality shows como El Castillo de las Mentes Prodigiosas, donde personajes como Rappel o la Bruja Lola demostraron que la magia televisiva en España siempre ha tenido un tinte único y muy castizo. El cierre del bloque reafirma que, ya sea con varitas de lujo o con bolas de cristal de mercadillo, el espectador siempre buscará esa chispa de asombro que solo la buena ficción sabe proporcionar.