La emisión nocturna en esRadio analiza la tragedia teatral con Miriam Díaz-Aroca junto al tributo al talento imperecedero sobre Jeff Buckley.
En una nueva entrega de Prohibido contar ovejas, el programa nocturno de esRadio conducido por Felipe Couselo, la audiencia vuelve a sumergirse en una amalgama de cultura, música de calidad y análisis crítico sin concesiones al pensamiento políticamente correcto. Fiel al estilo dinámico y libre que caracteriza a Libertad Digital y su grupo de comunicación, el espacio reúne a colaboradores habituales como Dani Palacios, Isaac Kene, Alma Espinosa y Juanma González para desgranar la actualidad del arte, el teatro y las pantallas, todo ello con la impecable asistencia técnica de Miriam García a los mandos de la emisión.
La andadura comienza con la sección musical de Dani Palacios, quien trae al frente la inminente novedad discográfica de la legendaria banda de thrash metal Anthrax, que prepara el lanzamiento de su álbum Cursum Perficio, un título en latín que parece evocar un cierre de etapa definitivo. Asimismo, Palacios introduce al público en los sonidos oscuros y bailables de la agrupación de Las Vegas Social Order y su tema Ketamine Eyes, una propuesta de puro dark wave de herencia ochentera. Para rematar, el colaborador viaja a Australia de la mano del dúo Scratching y su sencillo Malvern Star, una delicada pieza de pop e indie folk cuya denominación homenajea a una icónica marca de bicicletas de dicho país.
El turno de Isaac Kene aporta una dosis de feliz nostalgia e hibridación cultural al rescatar la sintonía mítica de Movie Record, antesala indiscutible del cine de infancia para varias generaciones. Kene conecta este recuerdo con la frescura rumbera de Uña y Carne, un proyecto liderado por el director de la cinta de culto Criando ratas. La sección se torna decididamente exótica al adentrarse en la escena centroasiática con la banda kazaja Moldanazar y, posteriormente, al reivindicar la audaz fusión de techno y tradición siria de Acid Arab con su magnético Jasmine al-Sham, un claro ejemplo de cómo la música electrónica puede enriquecerse de otras raíces sin caer en el burdo cosmopolitismo de escaparate.
En el apartado de las artes escénicas, Alma Espinosa defiende con entusiasmo el montaje teatral La casa del mar, actualmente en cartel en el Teatro Infanta Isabel de Madrid. La obra, un intenso drama dirigido por Tonet Ferrer, supone la consagración definitiva de la actriz Miriam Díaz-Aroca en un registro trágico y doloroso alejado de los estereotipos infantiles y de comedia que marcaron sus inicios televisivos. Espinosa destaca la valentía de la puesta en escena a la hora de abordar temas tabú como la ludopatía y el duelo, mostrando las miserias y esperanzas de dos mujeres heridas por el destino en una solitaria cabaña frente al acantilado.
El análisis cinematográfico y televisivo corre a cargo de Juanma González, quien despliega su habitual agudeza para comentar proyectos de gran calado. González destaca en primer lugar The Drama, una de las grandes apuestas de la productora A24 dirigida por Kristoffer Borgli y apadrinada por Ari Aster, que promete ser una ácida e incómoda comedia negra protagonizada por Zendaya y Robert Pattinson. También se detiene en Der Fall Collini (El caso Collini), un sobrio e implacable drama judicial alemán que bucea en la herencia de los crímenes nacionalsocialistas sin los clichés propagandísticos del progresismo actual. Por último, analiza el prometedor avance de The Boroughs, la nueva serie de ciencia ficción de Netflix apadrinada por los hermanos Duffer que, con un reparto estelar encabezado por Alfred Molina y Geena Davis, adopta un entrañable tono a lo Cocoon.
El broche de oro del programa lo pone el propio Felipe Couselo con un sentido homenaje a Jeff Buckley, coincidiendo con el doloroso aniversario de su prematura muerte en aguas del río Wolf. Couselo reivindica Grace, el único álbum de estudio que el artista llegó a culminar en vida, como una de las obras cumbre de la historia de la música contemporánea. Con la mítica e imperecedera Lover, You Should've Come Over sonando de fondo, el espacio concluye recordando que el verdadero talento sobrevive a las modas pasajeras y a las tragedias del destino.