Jack Quaid junto a Karl Urban lideran este relato sobre corrupción de Vought, usando clásicos del rock para desenmascarar a supuestos salvadores.
En esta nueva entrega de Prohibido contar ovejas en esRadio, Felipe Couselo nos sumerge en el universo sonoro y argumental de The Boys. Esta serie, disponible en Amazon Prime Video, es una adaptación del cómic homónimo de Garth Ennis y Darick Robertson, bajo la batuta del showrunner Eric Kripke. El programa propone un análisis detallado de cómo la música se entrelaza con una trama que subvierte el género de superhéroes, presentándolos como celebridades corruptas al servicio de una corporación multinacional.
Couselo comienza destacando que The Boys no es la típica historia de héroes altruistas. Aquí, los seres con poderes son productos comerciales gestionados por Vought International, una empresa que prioriza el margen de beneficios y el marketing sobre la ética. Para ilustrar esta atmósfera, el presentador introduce el tema Stop de Jane's Addiction, cuya letra subraya la influencia que estas figuras ejercen sobre las masas y, especialmente, sobre los niños, funcionando como modelos de conducta tóxicos.
El núcleo de la primera temporada gira en torno a Hughie Campbell, interpretado por Jack Quaid, cuya vida cambia trágicamente cuando su novia muere a manos de A-Train, el hombre más rápido del mundo. Couselo utiliza London Calling de The Clash para ambientar la entrada en escena de Billy Butcher, el carismático y oscuro líder de los muchachos, interpretado por Karl Urban. Butcher es un exmilitar británico obsesionado con desenmascarar la verdadera naturaleza de los superhéroes, a quienes considera una panda de depravados.
La selección musical del programa también se detiene en Annie January, conocida como Starlight. Acompañada por el clásico Barracuda de Heart, se narra su decepción al ingresar en Los Siete, el grupo de élite de la corporación. Couselo explica cómo el tema de Heart refleja el enfado de las hermanas Wilson ante el sensacionalismo de la industria discográfica en 1977, un paralelismo perfecto con el uso mercadotécnico de la imagen femenina que sufre Annie en la serie.
El análisis prosigue con el resto de integrantes de Los Siete, una parodia mordaz de la Liga de la Justicia de DC Comics. Homelander, o el Patriota, representa una versión narcisista y sociópata de Superman; Queen Maeve es una Wonder Woman desencantada y The Deep funciona como un alivio cómico patético que parodia a Aquaman. Estos personajes viven alienados en un mundo de excesos y depravación, protegidos por el inmenso poder de Vought y la ignorancia de una sociedad indulgente.
Un momento curioso del programa es la mención al éxito de 1987 de Rick Astley, Never Gonna Give You Up, asociado en la ficción al personaje de Mother's Milk o Leche Materna. Este miembro de los muchachos intenta equilibrar su vida familiar con la clandestinidad, aportando un toque de humanidad y orden frente al caos de Butcher. Couselo resalta que, a pesar de la oscuridad de la trama, existen anclajes morales que evitan que la serie caiga en un nihilismo absoluto.
Couselo no evita la polémica al abordar las críticas que la serie ha recibido recientemente, calificándola algunos sectores de excesivamente woke. No obstante, desde la perspectiva de esRadio, se señala que la producción reparte estopa en todas las direcciones, mofándose especialmente de la falsa cultura inclusiva y de cómo las corporaciones utilizan causas sociales únicamente para generar ingresos, una crítica mordaz a la hipocresía contemporánea.
Hacia el final del audio, el programa se centra en el arranque de la segunda temporada y la incorporación de Stormfront, cuya llegada coincide con el tema Sympathy for the Devil de los Rolling Stones. También aparece el CEO de Vought, Stan Edgar, interpretado por Giancarlo Esposito, un hombre de negocios frío que representa el poder corporativo absoluto capaz de tutear incluso al temible Homelander.
El programa concluye con una reflexión sobre la fe y el uso de la religión en Estados Unidos, personificado en la canción Never Truly Vanish interpretada por la propia Erin Moriarty en un funeral. Couselo cierra esta primera parte del especial con Dream On de Aerosmith, recordándonos que en un mundo de grises y traiciones, la lucha de los muchachos es una búsqueda desesperada de justicia en un sistema que la ha olvidado por completo.