El programa recorre los hitos de este genio visual, desde la emotiva despedida de Johnny Cash hasta el fenómeno de masas liderado por Taylor Swift.
Felipe Couselo inicia la semana en esRadio con una nueva entrega de Prohibido Contar Ovejas, un espacio que en esta ocasión se sumerge en la videografía de Mark Romanek. Couselo, acompañado por Miriam García, dedica el programa a repasar la trayectoria de este director de Chicago, responsable de algunas de las piezas visuales más icónicas y costosas de la industria musical. A lo largo de la emisión, se analiza cómo Romanek ha sabido captar la esencia de diversos artistas, desde el rock alternativo hasta el pop más comercial, dejando una huella imborrable en la cultura visual de las últimas décadas.
El recorrido musical comienza en 1986 con la banda The The y su tema Sweet Bird of Truth. Este periodo marca los inicios de Romanek, quien dio sus primeros pasos en la industria de la mano de figuras como David Fincher en la productora Propaganda Films. Couselo destaca cómo la difusión de la música a través del videoclip supuso un cambio de paradigma total, con la cadena MTV como el faro luminoso que dictaba las tendencias globales. En estos años, el estilo de Romanek comenzó a forjarse bajo la influencia de una estética cinematográfica muy cuidada, heredada de su experiencia como asistente de dirección de Brian de Palma.
En la década de los noventa, Romanek consolidó su estatus con trabajos profundamente conceptuales. Un ejemplo claro es el video de Constant Craving para k.d. lang, inspirado en la obra de teatro Esperando a Godot de Samuel Beckett. Esta pieza, premiada por la crítica, demuestra la capacidad del director para entrelazar la literatura y el arte dramático con la música contemporánea. El resumen del audio subraya que Romanek no se limitaba a grabar una actuación, sino que buscaba establecer paralelismos simbólicos que aportaran una nueva capa de significado a las canciones de los artistas con los que colaboraba.
El programa también aborda la anécdota curiosa tras el álbum Bandwagonesque de la banda escocesa Teenage Fanclub. Romanek dirigió el video de What You Do to Me, pero la historia más llamativa reside en la portada del disco, que luce el símbolo del dólar. Couselo relata que, en Estados Unidos, el sello discográfico tuvo que utilizar una portada alternativa para evitar pagar derechos a Gene Simmons, el bajista de KISS, quien tiene registrado dicho símbolo. Este tipo de detalles revelan la complejidad de la industria musical y las peculiaridades legales que rodean a los grandes lanzamientos de la época.
La figura de Lenny Kravitz aparece de forma recurrente en la charla, especialmente por el impacto visual de Are You Gonna Go My Way. En este video, Romanek utiliza un escenario circular y una iluminación de neón frenética para resaltar la imagen de Kravitz como una estrella del rock definitiva. Couselo señala que la canción y su video tienen tintes casi mesiánicos, presentando al artista como un salvador que ha llegado para culminar una misión. Esta colaboración fue solo el inicio de una relación profesional que se extendería a otros temas como Is There Any Love in Your Heart e If You Can’t Say No.
Madonna, otro icono indiscutible, también forma parte de la selección con Rain. Romanek confesó en su día sentirse intimidado ante la idea de trabajar con la ambición rubia, temiendo que sus visiones creativas pudieran chocar. Finalmente, el proyecto salió adelante con la participación del músico Ryuichi Sakamoto en un cameo como director de ficción dentro del propio video. La pieza fue aclamada por su dirección de fotografía y su sofisticación técnica, estableciendo a Romanek como uno de los directores preferidos por las grandes divas del pop para sus producciones más vanguardistas.
Uno de los momentos más intensos del programa llega con el análisis de Closer de Nine Inch Nails. Couselo describe la pieza como una obra de estética industrial y oscura, fuertemente influenciada por la pintura de Francis Bacon. El video, que incluía imágenes de un mono crucificado —aunque se aclara que ningún animal sufrió daños—, tuvo que enfrentarse a una severa censura en las cadenas de televisión. A pesar de los cortes, la versión íntegra se convirtió en una obra de culto que definía perfectamente la angustia y la provocación que Trent Reznor buscaba transmitir en su álbum The Downward Spiral.
La cúspide del presupuesto llegó en 1995 con Scream, el dúo entre Michael y Janet Jackson. Con un coste de siete millones de dólares, se mantiene como el videoclip más caro de la historia. Romanek diseñó una nave espacial futurista con referencias a 2001: Una odisea del espacio de Kubrick. La canción reflejaba la furia de Michael Jackson ante el acoso de la prensa sensacionalista, y el director logró capturar esa energía explosiva en un entorno de ciencia ficción en blanco y negro que todavía hoy sorprende por su calidad técnica y su coreografía milimetrada.
El programa continúa repasando éxitos como Novocaine for the Soul de Eels, donde Romanek utiliza cables para crear un efecto de ingravidez que complementa el tono anestésico y etéreo de la letra de Mark Oliver Everett. También se mencionan colaboraciones con Beck en el tema Devil’s Haircut, donde el artista neoyorquino recorre las calles de Nueva York con una estética que remite a la película Cowboy de medianoche. En cada uno de estos trabajos, Couselo destaca la versatilidad de Romanek para adaptarse al universo personal de cada músico sin perder su sello distintivo.
Hacia el final de la emisión, se recuerda el impacto de Cochise de Audioslave. El rodaje, que consistió en una exhibición masiva de fuegos artificiales en la presa de Sepúlveda, provocó el pánico en Los Ángeles. Cientos de ciudadanos llamaron a la policía creyendo que se estaba produciendo un ataque terrorista, lo que obligó a colapsar las autopistas de salida de la ciudad. Couselo comenta que la inversión en pirotecnia fue descomunal, pero el resultado visual capturó perfectamente la fuerza del debut de la superbanda formada por Chris Cornell y los músicos de Rage Against the Machine.
La despedida del programa se reserva para una de las obras más emotivas de Romanek: la versión de Hurt realizada por Johnny Cash. Rodada poco antes de la muerte del artista, la pieza es una reflexión honesta sobre el dolor y el paso del tiempo. Cash, ya debilitado, aparece rodeado de los recuerdos de su casa museo en un montaje que sobrecoge por su sinceridad. Couselo cierra el espacio mencionando el éxito más reciente del director, Shake It Off de Taylor Swift, demostrando que Romanek sigue siendo un referente absoluto en la creación de imágenes para la música popular.