En este capítulo, exploramos cómo la microbiota intestinal puede influir en la fuerza muscular y el rendimiento físico. Un equipo de investigadores ha identificado una bacteria concreta, Roseburia inulinivorans, cuya presencia se asocia a mayor fuerza y que, en modelos experimentales, ha demostrado aumentar hasta en un 30% la capacidad muscular. El estudio apunta a un nuevo eje intestino-músculo y a un mecanismo basado en el metabolismo de los aminoácidos que podría explicar este efecto. Nos lo cuenta uno de los responsables de este descubrimiento, Borja Martínez Téllez, investigador en la Universidad de Almería.