La historia del agua en Marte es, en buena medida, la historia de cómo un planeta potencialmente habitable se convirtió en el mundo frío y seco que observamos hoy. Sabemos, por las huellas geológicas, que hace más de 3.000 millones de años ríos, lagos e incluso mares modelaron su superficie. Pero ¿cómo desapareció toda esa agua? ¿Fue un proceso lento y continuo o hubo episodios que aceleraron la pérdida?
Una investigación liderada por Adrián Brines, nuestro invitado en Hablando con Científicos, aporta una pieza inesperada a ese puzle. El estudio demuestra que una intensa tormenta de polvo localizada, durante el verano del hemisferio norte marciano, fue capaz de impulsar vapor de agua hasta grandes altitudes y aumentar el escape de hidrógeno —y, por tanto, de agua— al espacio.