El apóstol Juan, conocido como el apóstol del amor, nos habla en esta carta de un tipo especial de amor que el mundo no ha conocido y no puede entender porque no lo ha experimentado. Juan puede testificar de este amor porque lo ha vivido de manera personal con Jesús mismo. De hecho, el término amor (ágape en griego) aparece en sus escritos unas ochenta veces, mucho más que en los escritos de cualquier otro discípulo. De ser conocido, junto con su hermano Jacobo (Santiago), como los “hijos del trueno” por su carácter temperamental e impulsivo, Juan experimentó una profunda transformación al convivir con Jesús y al experimentar este tipo diferente de amor divino. ¿Y tú, conoces de manera personal el amor ágape de Dios? 1 Juan 4:7-21.