Hay una realidad que todo hijo de Dios conoce por propia experiencia, estamos en medio de una batalla en la que nuestros enemigos son invisibles, poderosos y organizados. La Palabra de Dios nos enseña desde el primer libro de la Biblia, hasta el último, lo real que es esta lucha con las tinieblas. El apóstol Pablo, en el pasaje de hoy, nos recuerda la importancia de estar bien preparados y pertrechados para poder estar firmes en este combate y resistir en el día malo. Hoy exploramos dos de los utensilios imprescindibles para esta lucha. Efesios 6:10-20.