Final de año. Compras, balances, resúmenes, familia, proyectos que se pausan y otros que echan raíces. En este episodio me siento a pensar en voz alta sobre qué demonios parece que tenemos que demostrar cuando se acaba el año… y a quién.
Hablo de consumo, de estar juntos sin estar presentes, de los resúmenes de Spotify, Duolingo y hasta de nuestras propias vidas convertidas en estadísticas. De contradicciones, de disciplina, de la constancia que a veces cuesta y de la que otras veces sorprende.
También hago balance —a mi manera— de mis proyectos: el Lippypodcast, la divulgación sobre lipedema, la música, los podcasts que han tenido parones, los que siguen vivos y los que están en pausa. De crear para no sentirme sola, de la tecnología, de la IA como herramienta para ordenar el ruido mental y de cómo crear sigue siendo, para mí, una forma de acompañarme.
Hablo de encuentros que remueven, de libros pendientes, de ajedrez, de aprender a esperar, de juegos que son metáforas de la vida, de Cádiz y Barcelona, de raíces, de amor, de Roma, de sueños cumplidos y de felicidades muy terrenales (sí, una lavadora nueva también cuenta).
No sé si este es el balance más óptimo, pero es el más real. Sin gráficos, sin filtros, sin promesas grandilocuentes. Solo ganas de cerrar el año con honestidad, humor y los brazos abiertos a lo que venga en 2026.
Gracias por estar ahí.
Buenos días, buenas tardes o buenas noches…
y nos escuchamos en las ondas del podcast en 2026. ✨