La Pastora Ana María Villegas nos explica que en esos momentos donde te sientes insegura, tu fe es puesta a prueba. Este mensaje te recuerda que Dios no te abandona en medio del proceso; al contrario, está trabajando en ti. En cada “rompimiento”, Él está quitando lo que ya no necesitas para llevarte a un nuevo nivel.
Después del dolor viene el fruto. En lo difícil se forma el carácter, y cuando decides confiar en Dios, tu vida cobra propósito. No todo lo vas a entender, pero siempre puedes escoger confiar. Tus procesos no son tu destino, son el camino hacia algo mayor.
Dios no quiere tu independencia, quiere tu dependencia. A través de la intimidad, la obediencia y Su Palabra, Él te guía, te sana y te fortalece. No temas a los procesos, no estás siendo interrumpida, estás siendo intervenida por Dios.
Recuerda: no vas a quedar igual… vas a quedar mejor.