Los pasos de misterio de nuestra Semana Santa son auténticos microcosmos donde, sobre lujosas canastillas, se entrelazan lo bíblico y lo apócrifo, lo histórico y lo imaginado, el icono y la anécdota, dando forma a un universo rico en escenas, emociones y detalles que han calado profundamente en una religiosidad popular, que les ha otorgado sus propios títulos y ha hecho de los personajes secundarios auténticos referentes. La teatralidad barroca primero y la influencia cinematográfica más reciente han convertido estos pasos en una de las expresiones más vivas y elocuentes de la semana mayor, donde no solo se representa la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, sino también la forma en que un pueblo la interpreta, la nombra y la hace suya.