Quedamos a tomar un café, y charlamos.
Cuando te dicen que algo es difícil puedes rendirte, o pelearlo.
Ricardo es de los segundos.
Hablamos de los caminos, de cómo trabajar para otros siendo uno mismo, de la necesidad de desconectar de la fotografía gracias a la fotografía.
Me contó un secreto que me hizo ver que es de esos fotógrafos de verdad, de los que saben lo que hacen y por qué lo hacen.