La neurocientífica Amanda Sierra explica dos estudios que se acaban de publicar: la cocaína altera la arquitectura del cerebro de manera que abandonar su consumo se convierte en algo muy difícil y, por otro lado, se ha descubierto la relación que existe a nivel neuronal entre el cuidado parental y el comportamiento prosocial.El médico Roberto Pelta presenta, por su parte, su libro Historia de las partes bajas, en el que recopila todo tipo de curiosidades sobre tratamientos urológicos y ginecológicos de dudosa efectividad que se han realizado desde la antigúedad, así como prácticas tales como extraer piedras del riñón o la circuncisión.