Pedro Sánchez ha sacado de la manga un nuevo truco para intentar distraer, pero es tan burdo que no engaña a nadie. Lo cierto es que el principal odiador de España propone un sistema para vigilar discursos de odio.
Bien podrían empezar por la agitadora Sarah Santaolalla y su novio, Javier Ruiz, que además de difundir bulos también impulsan el discurso guerracivilista del inquilino de Moncloa.
En La burbuja de este jueves, 12 de marzo, hablamos de este y otros asuntos de actualidad.