Año 146 Antes de Cristo. Lucio Mumio Acaico, general y cónsul de la República Romana, se encuentra con sus legiones en las afueras de la ciudad griega de Corinto. Roma viene presentando batalla contra la Liga Aquea, una confederación de ciudades-estado griegas. Una sucesión de victorias ha llevado al cónsul romano a las puertas de Corinto. Esta parece ser la batalla definitiva entre la libertad o la sumisión. El federalismo griego lucha por su independencia, Roma por imponer su dominio y establecer otra provincia. Los hechos hablan. Con la victoria romana y la posterior destrucción de Corinto, toda Grecia queda bajo el yugo romano. Es la consolidación del nuevo amo del Mediterráneo.
Ahora es 28 de octubre de 1940, han pasado más de dos milenios desde aquellos combates. Pero la historia se repite. Otros romanos, ahora italianos liderados por Benito Mussolini, quieren volver a subyugar a los griegos para convertirse una vez más en los amos del Mediterráneo. Desde las escarpadas montañas de la ocupada Albania, la Italia fascista lanza su invasión contra el Reino de Grecia, aliado del Imperio británico. Mussolini quiere hacer Italia great again, y un golpe definitivo sobre los griegos lo dejaría en inmejorable posición para establecer un dominio en las rutas marítimas del Mediterráneo. Pero estos griegos parecen más resueltos que sus antepasados. Su resistencia es feroz y en pocas semanas rechazan el ataque y pasan a ocupar zonas importantes de Albania. Mussolini camina por la cornisa. Sus tropas están por sufrir un revés militar tremendamente humillante. Hoy, en Blitzkrieg Pop, Las legiones romanas: otra batalla por Grecia.