Desde que Milagros de Málaga se ha cambiado de compañía telefónica, no tiene ni pizca de cobertura en casa. Y ya os podéis imaginar lo nerviosa que le pone eso.
Por eso, Cristian, su chico, ha hecho lo que tiene que hacer un buen novio en estos casos: pedirle a San Bernardino que le gaste una broma telefónica.