Fructuoso tiene 66 años, trabaja en un centro de salud y, al contrario que la mayoría, ¡él no se quiere jubilar! De hecho, cada año pide una prórroga para poder seguir trabajando hasta los 70.
Pero sus compañeros han decidido que se acabó, que lo van a jubilar a la fuerza. Por eso, por primera vez en la historia de la broma de Anda Ya, San Bernardino no va a cancelar una jubilación, sino a forzarla.