La Cape Epic no es una carrera normal.
No gana simplemente el más fuerte de un día.
Gana uno de los más fuertes… al que además le respeten la salud, la mecánica y la suerte.
Y esa es la auténtica grandeza de esta carrera.
En la Cape Epic no hay metros de transición, no hay descanso real y no hay tregua. Cada etapa castiga las piernas, la cabeza, la bici y el cuerpo entero. Por eso, más que una carrera por etapas, muchas veces parece una carrera de eliminación.
En este episodio hablo de:
• por qué la Cape Epic es una de las carreras más salvajes del mundo
• cómo las averías, las caídas, los virus y los golpes pueden destrozar una general
• por qué la segunda mitad de la carrera es donde realmente empieza todo
• cómo un equipo puede pasar de luchar por la general a quedarse fuera en cuestión de horas
• por qué aquí no basta con ser fuerte: hay que resistir
Pinkbike recoge que en la etapa 3 Buff-BH fue tercero con Wout Alleman y Martin Stošek, mientras que Rosa van Doorn y Vera Looser también fueron terceras de etapa y seguían metidas en la pelea por delante de muchas rivales, aunque ya a más de 30 minutos del liderato femenino. Cyclingnews señala además que la Cape Epic 2026 seguía ofreciendo cambios de guion por etapas y resultados muy sensibles al desgaste acumulado, justo lo que convierte esta carrera en una ruleta de resistencia, salud y mecánica.
Porque en la Cape Epic no siempre gana el mejor.
Muchas veces gana el que llega vivo al final.
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