Este mes lo hemos titulado 'Llamados a implantar el Reino de Dios'.
Vivimos desde Pentecostés la era del Espíritu Santo; es la etapa en que Dios, ya manifestado como Padre e Hijo, se queda en el mundo, manifestándose a través del Espíritu Santo, para hacer crecer, a través de nosotros la semilla de su Reino.