Cada personaje que nos dice que sí a la sencilla invitación de venir a Medellín a conversar, nos sorprende, porque La Mesa de Trabajo es un formato donde la improvisación y el humor brillan insistentemente. No hay más.
Y aún así, encontramos el momento para hablar en serio, de tener momentos inolvidables, tan absurdos y divertidos, que siempre nos sacará una sonrisa.
Gracias a César Escola, un colombiano más que camella por el arte de este país, tan necesitado de música y entretenimiento.
A todos los que en estos 10 años nos han visto, apoyado y reído de nuestras bobadas, les agradecemos inmensamente.
¡Los queremos!