España cerró el primer cuatrimestre con cerca de 26,6 millones de turistas internacionales, un 3,4% más, y un gasto superior a 36.700 millones de euros, un 6,7% más, según el INE. El crecimiento del gasto, por encima del de las llegadas, estuvo impulsado por el turismo de experiencias y mayores desembolsos en transporte y alojamiento. Reino Unido, Alemania y Francia fueron los principales mercados emisores.
La compra del 26% de Air Europa por parte de Turkish Airlines, valorada en 300 millones de euros, se retrasa por trámites regulatorios y podría aplazarse hasta finales de 2026. La operación aún no ha sido notificada a la Comisión Europea y también debe recibir autorización en España, mientras que un posible rechazo obligaría a convertir la inversión en un préstamo a devolver en tres años.
El calor está reconfigurando las preferencias de viaje de los españoles en verano, con un aumento del interés por destinos más frescos como Noruega y Suiza. Según datos de Trip.com, las búsquedas de vuelos y hoteles hacia ambos países han crecido de forma notable, impulsadas por el atractivo de la naturaleza, la montaña y las actividades al aire libre frente a los destinos tradicionales de sol y playa.
Aer Lingus ha inaugurado una ruta estacional entre Santiago de Compostela y Cork, con dos frecuencias semanales hasta octubre. La conexión se enmarca en la expansión de la aerolínea en el norte de España y busca captar demanda turística hacia Galicia, especialmente vinculada al Camino de Santiago y a los viajes culturales y de naturaleza.
El “turismo del sueño” se consolida como una nueva tendencia que prioriza el descanso y la calidad del sueño como motivo principal del viaje. Según estimaciones del sector, este mercado mueve alrededor de 6.000 millones de dólares al año. En este contexto, algunos hoteles del segmento premium han desarrollado propuestas centradas en mejorar la calidad del descanso mediante tecnologías y terapias específicas en la habitación.