Mucha gente piensa que sanar es simplemente dejar pasar el tiempo y que el tiempo te sanara, pero la realidad es que para sanar se requiere de conciencia, trabajo, enfrentamiento, nombrar lo que duele, aceptar errores, entender lo sucedido y a partir de ahí crecer y transformarte. Si no haces este proceso, la probabilidad de que sigas repitiendo el mismo tipo de relaciones que solo cambian de nombre, es muy alta,