"De esta manera seguimos avanzando con laboriosidad, barcos contra la corriente, en regresión sin pausa hacia el pasado."
Verano de 1922. Long Island. Una mansión encendida cada fin de semana con fiestas que no terminan nunca. Un hombre misterioso que nadie conoce en persona pero al que todos van a ver. Y al otro lado de la bahía, una luz verde que titila en la oscuridad.
Jay Gatsby construyó todo desde la nada: el dinero, la posición, la mansión, las fiestas. Todo con un único propósito. Y ese propósito tiene nombre.
En este episodio analizamos El gran Gatsby (1925), la novela de F. Scott Fitzgerald que se convirtió en el retrato más preciso del sueño americano y de su trampa: la fe irracional de que el pasado puede repetirse, de que basta con querer algo con suficiente intensidad para que se vuelva real, y de que el dinero puede comprar lo que el tiempo se llevó.
Hablamos de Fitzgerald y de cómo vivió adentro de su propia ficción, de los años veinte como fiesta que no podía durar, del narrador que no es tan confiable como parece, de la luz verde, del Valle de las Cenizas, y de por qué esta novela de casi cien años habla del presente con una claridad que incomoda.