🎙️ ▷ Muerte en la mansión: El caso de Rebecca Zahau
La mañana del 13 de julio de 2011, en la mansión Spreckels de Coronado, California, el hermano de un multimillonario hizo una llamada al 911. Al otro lado de la línea, reportaba haber encontrado a una mujer colgada desde un balcón, desnuda, con las manos y pies atados. La víctima era Rebecca Zahau, de 32 años. Su muerte fue catalogada oficialmente como un suicidio.Rebecca había nacido en Birmania y emigrado de niña con su familia a Estados Unidos. Trabajaba como técnica oftalmológica cuando conoció a Jonah Shacknai, un exitoso empresario de la industria farmacéutica. Con él inició una relación marcada por el lujo de la vida en California, pero también por la convivencia con los hijos de él, especialmente Max, de seis años, con quien Rebecca compartía gran parte de su tiempo.Dos días antes de su muerte, el niño sufrió una caída en la misma mansión que lo dejó gravemente herido. La versión oficial dijo que Rebecca, sola en casa con él, lo encontró inconsciente. Aunque los médicos intentaron salvarlo, Max nunca se recuperó. La presión emocional sobre ella se multiplicó.La escena de su muerte fue tan extraña como perturbadora: un cuerpo colgado y desnudo, sogas atadas en muñecas y tobillos, un nudo en la boca y un mensaje escrito en la puerta del dormitorio. Los investigadores concluyeron que había sido un suicidio motivado por la culpa por el accidente del niño.Pero la familia Zahau nunca aceptó esa explicación. Encargaron investigaciones privadas, que revelaron indicios de estrangulación, golpes en la cabeza y posibles signos de abuso sexual. Los expertos que revisaron las pruebas insistieron en que era físicamente improbable que Rebecca hubiera podido atarse de esa manera.En 2018, un jurado civil responsabilizó a Adam Shacknai, el hermano de Jonah, de la muerte de Rebecca y condenó a pagar cinco millones de dólares a la familia. Aun así, la justicia penal no modificó la versión inicial: oficialmente, la muerte sigue registrada como un suicidio.Más de una década después, el caso sigue siendo objeto de debate público, libros, documentales y programas de investigación. La figura de Rebecca Zahau permanece atrapada entre dos narrativas irreconciliables: ¿una mujer que decidió quitarse la vida bajo circunstancias insólitas, o la víctima de un crimen que nunca fue reconocido como tal?