
Un chef que conquistó tres estrellas Michelin, que abrió restaurantes en medio mundo y que, cuando llegó a la cima, decidió bajarse del pedestal para empezar otra revolución.
Y si hay alguien capaz de demostrar que con una air fryer se puede hacer absolutamente de todo —de unos torreznos crujientes a un wellington de pavo, pasando por un brownie perfecto— esa es Blanca Mayandía.