En este episodio de Flipa Spain!, hablamos con Amelia Ochandiano de cómo subir a un escenario es cosa de locos, de muy valientes. De quienes aceptan sentir mucho miedo para comunicar… y, a veces, rozan lo trascendente.
Primera mujer en dirigir, en 2007, una zarzuela en el Teatro de la Zarzuela -un honor, pero también un síntoma escandaloso por lo tardío-, defiende que el teatro es un pacto mágico en el que nos reunimos para creer en una mentira… y salir tocados por una verdad.
Hablamos sobre el aplauso... que puede ser falso. Sobre que no hay públicos “malos” -la función es la que falla-, y sobre actuar bien, que no es exagerar ni pasarse.
Y cómo no, de la precariedad estructural de un arte que no puede sostenerse solo con la taquilla. Sin apoyo público, subir el telón sería un lujo, costaría unos 450€ por butaca.
En tiempos de ovaciones automáticas y móviles en la mano, el teatro sigue siendo un lujo radical como experiencia irrepetible, sin pantallas, sin grabación e imposible de “piratear”.
Claro que... si el teatro desapareciera mañana,
¿lo notaríamos… o estaríamos mirando otra pantalla?